Integración Relacional
  • inicio
    • ¿Qué es la Integración Relacional? >
      • Sobre mí
      • Testimonios
  • acompañamiento individual
  • Formación
    • Formación Anual online
    • Practicas avanzadas
    • seminarios online
  • recursos
    • calma tu mente
    • sanar el trauma
    • materiales de los seminarios
  • libro
  • Blog
  • Contacto

Cosas a las que prestar atención cuando estamos en crisis

7/14/2025

0 Comments

 
Picture
Atravesar momentos de crisis es inevitable en esta vida marcada por el cambio y  la transitoriedad. Podríamos decir que es incluso necesario, ya que nuestro desarrollo depende de la revisión periódica de nuestros hábitos y de la capacidad de adaptarnos y aprender. 
¿Cómo podemos aprovechar constructivamente de una crisis para no quedarnos aplastadas?

Una buena crisis
Una primera investigación en el significado de esta palabra me ha llevado a esta definición: "crisis(n.) A principios del siglo XV, crise, crisis se usaba para referirse a un "punto decisivo en el avance de una enfermedad." También podía significar "estado de cosas vitalmente importante o decisivo, el momento en el que debe producirse un cambio, ya sea para mejor o para peor." Esta palabra proviene de la forma latinizada del griego krisis, que se traduce como "punto de inflexión en una enfermedad, ese cambio que indica recuperación o muerte."  Literalmente, krisis significa "juicio, resultado de un juicio, selección," y se deriva de krinein, que significa "separar, decidir, juzgar." Se ha reconstruido que proviene de la raíz protoindoeuropea *krei-, que significa "tamizar," lo que sugiere un sentido de "discriminar, distinguir."

Una crisis es un punto de inflexión donde las cosas cambian y lo que era ya no es. Es un momento que requiere de un nuevo enfoque, de discernimiento para orientarnos de manera constructiva en una nueva realidad. Podemos encontrar este hilo conductor en todas las situaciones que normalmente representan una crisis: enfermedades, separaciones, cambios profesionales, muertes y traslados.
Todos estos cambios tienen que ver con una revisión de nuestra identidad, de nuestro rol en el mundo, de nuestras expectativas y de nuestras maneras de gestionar las cosas. 

Una buena crisis se define por la capacidad que tenemos de poder encajar el cambio que nos ha venido a sobra dentro de este marco de referencia. Por supuesto esto no es fácil en un primer momento, ya que estaremos sobrepasadas por el desconcierto, la tristeza, el dolor y la rabia, pero, cuando esta primera ola ya empieza a bajar, es importante poder ver la crisis como una catalizadora de desarrollo y maduración. 

Tal vez te apetece seguir leyendo este artículo pensando en una crisis concreta con la que te gustaría trabajar y aplicar las ideas que te iré proponiendo. 

Escuchar el ritmo de las olas
Una crisis se manifiesta normalmente a través de ciclos de emociones intensas. Esta ciclicidad significa que no podemos esperarnos un proceso lineal y progresivo, sino que necesitamos estar atentas y facilitar el movimiento entre un ciclo y el siguiente. de la misma manera en que las olas del mar nunca están quietas, nuestras emociones en crisis también tienen la tendencia a moverse con cierto ímpetu. 

Dado que la crisis representa un cambio importante, las emociones que normalmente acompañan los primeros momentos son las de desconcierto, shock, miedo, confusión e incredulidad. Nos puede costar mucho asimilar que lo que definía nuestra realidad, y nuestra identidad, haya cambiado de manera irreversible (o casi). 

Luego, nos encontramos con la tristeza, el dolor, la añoranza y, a veces, la rabia, que nos acompañan en asimilar que hemos perdido algo importante y fundamental. 

En algún otro momento, sentiremos una pequeña esperanza de que algo positivo pueda salir de todo esto, de que el sufrimiento no va a durar para siempre y de que hay un aprendizaje que nos espera, escondido en los pliegues del dolor y la oscuridad. 

Estas olas de emociones no vienen de manera ordenada y secuencial, sino que pueden ser repentinas, irregulares, simultaneas y contradictorias. Lo que es importante es escuchar las olas y permitir su transito, sin intentar controlarlas o dirigirlas demasiado. Esto es fundamental si no queremos estancarnos en alguna emoción en lugar de avanzar con el proceso. Con el tiempo las olas tienden a estabilizarse y orientarse hacia un proceso de aprendizaje y adaptación.

​Según el  modelo de Erich Lindemann, un prominente psiquiatra especializado en los efectos del trauma, las respuestas a una crisis suelen caer en 3 categorías: 

1- La crisis cataliza el aprendizaje de nuevas maneras de gestionar que son adaptativas y fomentan el desarrollo.

2- La crisis cataliza al aprendizaje de nuevas maneras de gestionar que no son adaptativas y dificultan el desarrollo.

3- La crisis no cataliza un proceso de aprendizaje y la persona no desarrolla nuevas maneras de gestionar, por lo tanto, se queda en un estado de maladaptación y estancamiento.

Tal vez te puede ser útil en este punto de la lectura, parar y preguntarte:
¿Cuáles son las emociones que más caracterizan este momento de la crisis?
¿De qué proceso me hablan estas emociones?
¿Estoy ya preparada para enfocar esta crisis hacia el aprendizaje o todavía necesito tiempo para asimilar lo que ha pasado?
¿Estoy pudiendo identificar el cambio que esta situación me propone en mi manera de gestionar los asuntos fundamentales implicados en la crisis?

El mástil de nuestro barco

Si nos imaginamos la crisis como un mar en tempestad, nuestro barco es el conjunto de hábitos, patrones y características que hasta ahora nos han servido para navegar. Hasta ahora, porque ya, con esta tempestad, algo tiene que cambiar. Si el barco se viene abajo por completo, nadie llegará al puerto para contar la historia, y si el barco se mantiene rígido frente a las olas, probablemente se romperá o se convertirá en una prisión. 

Para que nuestro barco pueda encontrar una manera constructiva de atravesar la tempestad, necesitamos el equilibrio de un buen mástil, lo que viene a ser el conjunto de capacidades y cualidades que nos ayudarán en el proceso adaptativo.

Podemos prestar atención a algunas de estas cualidades y preguntarnos en qué medida están presentes y operativas.

Reconocer la crisis
Para empezar, es fundamental que sepamos identificar cuando estamos en crisis y que podamos enfrentarnos a esta realidad. A veces esto puede ser difícil.
Si intentamos obviar, maquillar, esconder o ignorar una crisis, poca cosa podremos hacer para atravesarla de manera constructiva. A veces, la magnitud de la crisis, o lo que nos imaginamos de ella, hace que no nos sintamos capaces de afrontarla. A veces, efectivamente, todavía no tenemos los recursos o las condiciones necesaria, a la vez, mantenernos en un estado evitativo prolongado nos llevará probablemente al estancamiento.

¿Estás dispuesta a nombrar y mirar la crisis que se está dando en tu vida?

Aceptar la responsabilidad
Por supuestos hay crisis que se dan por factores ajenos a nuestro control, como la enfermedad, la precariedad laboral, la explotación, el maltrato, etc.
Por un lado es importante reconocer cuando la responsabilidad de la crisis está fuera de nosotras, para no acabar haciéndonos cargo de cosas que no nos corresponden. Al mismo tiempo, aunque la crisis se haya originado por motivos externos, la respuesta a ella queda en nuestras manos. Si nos mantenemos en un rol de victima en cuanto a la respuesta a la crisis, esto también podrá frenar nuestro proceso de desarrollo y maduración.

¿En qué medida consideras que tienes responsabilidad en cómo esta crisis se ha generado? 
¿En qué medida consideras que otros factores, ajenos a tu control y voluntad, son  responsables de cómo esta crisis se ha generado?
¿En qué medida te ves capaz de asumir la responsabilidad de lidiar con los efectos de esta crisis y encontrar maneras para gestionarla constructivamente?


Pedir apoyo
Parte de nuestra responsabilidad en afrontar la crisis tiene que ver con pedir apoyo, ya que con toda probabilidad, necesitaremos ayuda para encontrar nuevas maneras de gestionar las cosas.
Nuestra cultura individualista y meritocrática nos ha inculcado la idea de que pedir apoyo es de débiles, de fracasados, que si pedimos apoyo estamos siendo un peso, etc. Estas ideas constituyen un gran obstáculo a nuestro avance y desarrollo, ya que no toman en cuenta un aspecto fundamental: los seres humanos somos profundamente relacionales, nuestro aprendizaje siempre ocurre en relación, ofrecernos apoyo es una de las cosas que más da sentido y propósito a nuestras vidas. A veces, eso mismo es el primer aspecto que necesitamos revisar en nuestra vida para poder afrontar la crisis. 

¿Qué creencias tienes alrededor de pedir apoyo?
¿De donde vienen estas creencias?
¿En qué medida estas creencias bloquean tu acceso al apoyo y aprendizaje que necesitas?
¿Estás dispuesta a empezar un proceso de revisión de estas creencias para poder pedir apoyo?


Autoevaluación honesta
Para identificar las cosas que necesitamos revisar, transformar y el tipo de apoyo que necesitamos, es necesario saber hacer una auto evaluación honesta de nuestras capacidades y nuestras limitaciones. Sin esto, estaremos cayendo en un grado de ceguera que no nos permitirá aprovechar de nuestras fortalezas, y ponerlas al servicio del proceso, o  nos impedirá reconocer los aspectos sobre los cuales necesitamos trabajar. 

¿Cuáles son tus fortalezas, en relación a la crisis que estás afrontando?
¿Cuáles son las limitaciones/dificultades que necesitas revisar, desarrollar o transformar?
¿Qué tipo de apoyo /recursos necesitas para emprender esta camino de aprendizaje?


Capacidad de sostener la incomodidad
Inevitablemente, durante una crisis vamos a experimentar emociones desagradables y desafiantes. Además, el proceso de aprendizaje que la crisis nos presenta, también nos llevará a enfrentarnos con miedos, dolor e inseguridades. Si no hemos desarrollado la capacidad de tolerar las emociones desafiantes, lo que más probablemente haremos será revertir a algún mecanismo de protección que nos llevará a evitar, suprimir, proyectar o distorsionar nuestras emociones.
Tal vez, otra cosa que necesitamos empezar a revisar es justamente nuestra manera de gestionar las emociones, ya que este es un aspecto central en una situación de crisis. 
¿Cómo describirías tu manera habitual de lidiar con emociones desafiantes?
¿En qué medida esta manera te podría estar dificultando transitar la crisis constructivamente?
¿Qué habilidades y recursos necesitarías para poder sostener mejor las emociones difíciles? 


Experiencias previas
Revisar nuestras experiencias de crisis nos puede ofrecer información interesante con respecto a nuestras habilidades y capacidades (lo que nos ha permitido superar crisis anteriores) y nuestras limitaciones (cosas que nos iría bien aprender para no repetir ciertos errores). 
Recordar que hemos sobrevivido otras crisis y que lo que nos pareció insoportable en el pasado ahora ya no nos afecta de la misma manera, es muy importante para poner las cosas en perspectiva y no caer un la distorsión catastrofista.

¿Cuáles han sido las crisis que has superado en el pasado?
¿Qué te ayudó a superarlas? 
¿Qué aprendiste en el proceso?
¿Qué nuevas habilidades y capacidades te gustaría desarrollar para poder atravesar la crisis actual?


Flexibilidad y Creatividad
Cómo hemos visto, una crisis nos empuja a cambiar, a buscar nuevas maneras, a aceptar el fin de ciertas cosas y el comienzo de otras, Es evidente que todo esto necesita de cierta flexibilidad y creatividad en nuestra manera de pensar y buscar nuevas estrategias. Sin esto, nos quedaremos estancadas en intentar lidiar con la situación de una manera que ya no es útil, o perdernos la oportunidad de ver cómo ciertas ideas y actitudes han sido parte de lo que ha generado la crisis en primer lugar. Abrirnos a considerar nuevas opciones, nuevas referencias, nuevas combinaciones es el requisito necesario para la adaptación. 
¿Consideras que tu manera de pensar es generalmente abierta, flexible y creativa?
¿De qué manera tu forma de pensar puede estar bloqueando tu avance en encontrar nuevas maneras de adaptarte a la situación que la crisis te presenta?
¿Qué creencias y miedos limitan tu flexibilidad y creatividad a la hora de imaginarte otras opciones?

Si este artículo te ha ayudado a mirar las crisis de una manera más constructiva, te animo a explorar el programa de la Formación anual online en Integración Relacional, donde trabajamos muchas de las capacidades y herramientas necesarias para poner todo esto en práctica. 
​
DESCUENTO DE 50€ EN LAS INSCRIPCIONES EN EL MES DE JULIO 2025. 
0 Comments



Leave a Reply.

    Author

    Tatiana Sibilia es autora del libro Integración Relacional, y se dedica a acompañar el proceso de desarrollo y aprendizaje de las personas en sus cursos, seminarios y sesiones individuales. 

    Archives

    November 2025
    September 2025
    July 2025
    April 2025
    March 2025

    Categories

    All

    RSS Feed

Proudly powered by Weebly
  • inicio
    • ¿Qué es la Integración Relacional? >
      • Sobre mí
      • Testimonios
  • acompañamiento individual
  • Formación
    • Formación Anual online
    • Practicas avanzadas
    • seminarios online
  • recursos
    • calma tu mente
    • sanar el trauma
    • materiales de los seminarios
  • libro
  • Blog
  • Contacto